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Misceláneas

Tuesday, July 15th, 2008

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

  

 

 

 

1.   A partir de una gota de agua –decía el autor–, cabría al lógico establecer la posible existencia de un océano Atlántico o unas cataratas del Niágara, aunque ni de lo uno ni de lo otro hubiese tenido jamás la más mínima noticia. La vida toda es una gran cadena cuya naturaleza se manifiesta a la sola vista de un eslabón aislado. A semejanza de otros oficios, la Ciencia de la Deducción y el Análisis exige en su ejecutante un estudio prolongado y paciente, no habiendo vida humana tan larga que en el curso de ella quepa a nadie alcanzar la perfección máxima de que el arte deductivo es susceptible.
Sherlock Holmes
Estudio en escarlata

2.  
A raíz del fallo de la Cámara de Casación (Sala IV) obligando a los padres de Marcela Iglesias a pagar parte de los honorarios de los abogados de los acusados (La Nación, 08/02/06) en la causa en que murió su hija, llena de asombro y estupor.
El fallo hace pensar que los jueces actuaron ateniéndose a la letra de la ley, pero no al espíritu de ella. Queda la sensación de jueces que sin resquicio de sensibilidad aplican la ley, pero no la justicia.
Me atengo a un párrafo de Las Fuerzas Morales (José Ingenieros) sobre la justicia:
La justicia es el equilibrio entre la moral y el derecho. Tiene un valor superior al de la ley. Lo justo es siempre moral; las leyes pueden ser injustas. Acatar la ley es un acto de disciplina, pero a veces implica una inmoralidad; respetar la justicia es un deber del hombre digno, aunque para ello tenga que elevarse sobre las imperfecciones de la ley.

3.  
Aquellos de nuestros lectores que hayan contemplado uno de los lienzos de Rembrandt, en el fondo de los cuales las grandes masas de oscuro circunscriben la luz en un solo punto, punto que desde luego fija la atención del espectador atrayendo su mirada sobre la principal figura, tras la que luego se comienzan a distinguir entre las sombras unas cabezas, antes invisibles, después otras, en seguida grupos de personajes que se adelantan, un mundo, en fin, que, sumerjido entre las fantasticas y transparentes veladuras del pintor, va apareciendo y completándose según el análisis a que se sujeta…
Gustavo Adolfo Bécquer
El Templo de Santa Locadia.

4.  
Ceder el terreno… sería una lección contraproducente para las nuevas generaciones.
Si se decía que no… lo jovenes sabían desde el vamos que, si no se preparaban su propia vejez, nadie se sentiría obligado a hacerlo por ellos.
Grondona
La Nación (enfoques)

5.  
¿Podemos decir que el conductor de un automóvil es el reflejo de una sociedad hipocrita? La mayoría de los conductores estacionan en los lugares en que no está permitido sin importarles el cartel de “prohibido estacionar”. No respetan las velocidades mínimas y máximas. Violan todas las normas de conducir como el que ignora la existencia de algo.  En los transportes públicos, en su parte trasera se coloca un cartel que dice: “Velocidad máxima 90 Km” que ningún transportista cumple. Intolerancia, prepotencia, ignorancia, salvajismo, insolaridad son las características del conductor medio. ¿Quién le enseña a manejar a el novel principiante? Algún familiar o amigo, cuya ignorancia en el manejo es supina. Solo le enseña a mover el auto. Y hacer trampas en el examen de conductor, cuando no a sobornar a los isnpectores.
Cualquier falsa creencia, por más distorcionada que sea, tiene una parte de verdad…
La Nación, Enfoques, 24-02-08

6.  
La burocracia es uno de los mayores males de esta sociedad-, aduce C.
-No, señor-, responde M seguro, y agrega: -Gracias a la burocracia el caos se reduce, la mala fe se aplaca, las palabras se imprime. Nada queda al azar…
-¡Pero lo que me estás diciendo es una monstruosidad jurídica! -explota C.
-Sí, claro-, aclara M -si como todas las cosas se le ve el lado oscuro siempre será negro. Pero lamentablemente todas las cosas tienen un lado positivo y otro negativo.
-Pero de esa forma estamos creando una burocracia de “memos” -criticó C-. Y estar constantemente atentos de que no te claven un cuchillo en la espalda…
-Ni más ni menos -interrumpió M, y agregó. -Contrariamente a las críticas de la burocracia, yo digo ¡gracias a Dios que existe! Los críticos dicen que la burocracia está inventada por los estúpidos. Si es así, entonces, ¿por qué los no estúpidos, los inteligentes, no la han derrotado?
-Pero entonces-, contestó C sorprendido, -no puedo confiar en la buena fe…
-No, señor -interrumpe M -puedes confiar en la buena fe. Pero para qué jugarte a la buena fe. Aún con buena fe la duda en los demás queda cuando cometes un error. Y debes tener en cuenta que muchos no tienen buena fe. Por el contrario no les importará herirte o matarte para salvar su imagen. Acá no está explicito que siga adelante con este asunto-, señala M.
-Pero está implícito que se debería seguir adelante-, argumenta C.
-No-. Rechaza M. -En este Estudio nada queda implícito si no está escrito. Lo que no se escribió entra en el plano de la especulación, en “quizá”, “tal vez”; “podría ser”, “lo dije, pero no en ese sentido”. Es tu palabra contra la de otro. En cambio lo escrito es como la matemática, no puede cambiarse el resultado.

7.  
…os pido vuestra opinión sobre los sueños?
¿Qué son sino los engaños de la imaginación cuando la razón suelta las riendas?
El Anticuario
Walter Scott

8.  
-Ha tenido mucha suerte. Fíjate donde ha llegado sin merecerlo.
-No creo que sea así. Después de todo, si llegó debe ser por algún mérito…
-Suerte. El compró un billete de lotería, y salió premiado. Así de simple.
-Entonces ese billete lo podías haber comprado vos.
-Sí. Pero no lo compré El ganador siempre es uno entre muchos.
-La vida está compuesta de accidentes que marcan nuestro destino-, opinó.
-Para mi la vida es un azar. Desde nuestro nacimiento hasta nuestra muerte discurre en un perpetuo azar.
-Entonces, será mejor que definamos qué es azar y qué es accidente.
-Me parece bien. El azar no está sujeto a ninguna ley física, química, o matemática. No tiene reglas que determinen o anticipen lo que va a ocurrir. Cualquier acto del azar es impredecible e incluso incomprensible. Un objeto que busco y no encuentro, y más tarde, cuando no lo estoy buscando, lo encuentro por puro azar.
Es decir, que voy a un lugar que la lógica dice que no puede estar ahí, y ahí está. Nadie puede determinar el número que sale de un bolillero. Cuando todos los razonamientos lógicos no encuentran la solución, el azar las encuentra.
-El accidente puede ser lo mismo, pero más específico, ¿no?
-Siempre se dice que cuando dos personas se cruzan lo hacen por accidente.

9.  
El Dux tiene que cumplir la ley, porque el crédito de la república perdería mucho si no se respetan los derechos del extranjero. Toda la riqueza, prosperidad y explendor de esta ciudad dependen de su comercio con los extranjeros.
El mercader de Venecia
Shakespeare

10.  
was continuing to shrink, to become… what? The infinitesimal? What was I? Still a human being? Or was I the man of the future? If there were other bursts of radiation, other clouds drifting across seas and continents, would other beings follow me into this vast new world? So close – the infinitesimal and the infinite. But suddenly, I knew they were really the two ends of the same concept. The unbelievably small and the unbelievably vast eventually meet – like the closing of a gigantic circle. I looked up, as if somehow I would grasp the heavens. The universe, worlds beyond number, God’s silver tapestry spread across the night. And in that moment, I knew the answer to the riddle of the infinite. I had thought in terms of man’s own limited dimension. I had presumed upon nature. That existence begins and ends in man’s conception, not nature’s. And I felt my body dwindling, melting, becoming nothing. My fears melted away. And in their place came acceptance. All this vast majesty of creation, it had to mean something. And then I meant something, too. Yes, smaller than the smallest, I meant something, too. To God, there is no zero. I still exist!
The Incredible Shrinking Man (1957)